Si al mirarme a los ojos
tu sorprendes
un destello de amor
en mi mirada,
y en las manos que te buscan
tu presientes
mil caricias guardadas;
no alces, presurosa,
las defensas
con que pretendes
proteger tu calma,
pues esa fortaleza
inexpugnable
que en derredor
de tu sentir levantas,
puede tornarse tu enemiga
y ser, entonces,
prisión del corazón,
cárcel del alma.
Déjame recorrer
las avenidas
de luz
que tus pupilas guardan;
perderme en tu mirada
y reencontrarme
en cada recodo de tu alma.
Déjame bañarme en tu sonrisa
cual si del sol se tratara,
para que en mi
renazcan la alegría,
la esperanza y la calma.
Déjame cobijarme
entre tus brazos,
hay un niño perdido
aquí en mi alma,
que reclama tu amor y tu ternura,
tu paz y tu confianza.
Ven a hundirte
en el mar de mi ternura,
mi abrazo te reclama,
he de sanar
tiernamente las heridas
que el desamor
abrió en tu alma...
...si al mirarme a los ojos
tu sorprendes
un destello de amor
en mi mirada,
no tengas miedo,
no huyas, no te escondas,
es solamente
el amor que pasa...
Diego Castilla
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